En el teatro siempre es posible comenzar de nuevo, en la vida nada podemos volver atrás. Las hojas no brotan de nuevo, los relojes no retroceden. Pero hay un momento en que el teatro y la vida son uno: el intento del actor por captar una verdad para siempre. Interpretar requiere mucho esfuerzo. Pero si logra "vivir en el escenario", a diferencia de los insensibles, su espítitu volará inmortal.

Peter Brook










martes, 12 de junio de 2012

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El teatro es vivencia, sentimientos, sensaciones. Nos emociona, nos hace reír. Muchas veces podemos llegar a sentirnos identificados con un personaje o con una historia porque justamente el teatro nos atraviesa, nos habla de nosotros mismos y de nuestro entorno. Y cuando la obra se lleva a escena se produce algo inexplicable entre el actor y el espectador. Ese "algo" que se resiste a ser nominado tal vez sea un tipo de sensibilidad particular, una especie de hechizo o magia. No lo sé. Sien embargo, cuando el actor logra "vivir en escena" el espectador puede llegar a sentir que algo se ha transformado en su interior, que ha tocado una fibra íntima de su ser.
Por lo tanto, durante el acto de lectura de una obra se pierden ciertas cosas. Es decir, la lectura no puede abarcar absolutamente todo. Hay algo en las obras que necesita expresarse por medio del cuerpo y de la voz porque el teatro es, entre otras cosas, también corporalidad. Por esto, he decidido incorporar audios de fragmentos. Espero que logren emocionarse tanto como yo.

1 comentario:

  1. Mari, muy buena idea. Te deseo lo mejor y seguí metiéndole pilas a lo que te gusta.
    Saludos
    George

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